6 de septiembre de 2013

Decidiendo la organización del punto de venta




El punto de venta es fundamental para una pyme. Si bien hay negocios que han desarrollado su presencia en las redes sociales haciendo prescindible el punto de venta físico, no es el caso de la mayoría de los rubros.
Considerando que al recibir al cliente en el local, el vendedor se encuentra en una situación pasiva, lo que le permite un bajo nivel de influencia sobre las decisiones del comprador. Este vendedor apenas podrá incidir en decisiones como marcas alternativas, modelos, colores, entre otros aspectos menores.
Aun así, la tarea del vendedor se nutrirá del desafío de inducir al cliente a la compra de algún producto complementario u ofertas especiales.
En relación al punto de venta la primera decisión que se debe tomar es la ubicación que deberá tener el local. Hay zonas (sobre todo en las grandes ciudades) que serán mas propicias para algún rubro de actividad que para otros, pero eso se debe analizar a la hora de definir el posicionamiento.
Lo que si hay que decidir en función del rubro son las dimensiones que se deberán reservar para utilizar como depósito o almacén, para mantener un stock mínimo de mercaderías que tengan mayor rotación. En algunos casos será preciso un lugar que funcione como oficina.
Mayor atención se deberá prestar a la vidriera, que cumplirá un rol muy importante como llamador de posibles clientes y tendrá que presentarse atractiva a la vista de los transeúntes. Con este fin, no hay que dejar que se pierda el orden en la exhibición de los productos y se deben renovar periódicamente.
Otros aspectos no menos importantes a la hora de definir la organización del punto de venta, tendrán como eje la ubicación del/los accesos del local.
Entre esos aspectos está la ubicación de las/s caja/s, que deberá estar los suficientemente cerca del acceso para recibir a los clientes que ingresan al local, y lo suficientemente alejado del mismo, para evitar una congestión entre los clientes que están pagando y retirándose del local y aquellos clientes que entran.
A partir de estas decisiones se podrá continuar con la disposición del mobiliario donde se exhibirá la mercadería, definiendo “puntos calientes” y “puntos fríos”, los “pasillos” por donde se movilizarán los clientes para tomar contacto con los productos.
En relación a los puntos fríos es que se precisan acciones que llamen la atención de los clientes para mejorar las ventas de los productos ubicados en esos puntos del local.

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