Por Miguel
Ángel González Cernuda
“Crisis”, “tiempos duros”, “recesión”, “falta de oportunidades”,…, son
titulares que nos golpean cada mañana al despertar.
Evidentemente las empresas no son ajenas a esos titulares. Ante este
escenario pesimista y catastrofista, en el que la clave de la supervivencia
empresarial radica en OPTIMIZAR RECURSOS y REDUCIR COSTES, surge la gran
pregunta: ¿Cómo conseguirlo?
Si somos capaces de reinventarnos, de dejar a un lado la visión
cortoplacista que nos atenaza, tendremos no solo una oportunidad para
mantenernos a flote, sino que además nos convertiríamos en la vanguardia
futura.
Teorizando, la segmentación de mercados consiste en el proceso de dividir
un mercado en grupos uniformes más pequeños que tengan características y
necesidades semejantes.
Desde el comienzo del marketing, este “proceso” se ha venido haciendo de
forma casi artesanal mediante el filtrado de clientes según variables
“clásicas”: geografía, sociodemográficas, etc., hasta avanzadas técnicas
estadísticas de clusterización soportadas por algoritmos y procesos de minería
de datos. Tanto unas metodologías como otras, han sido capaces de generar
beneficios para las empresas durante mucho tiempo: funcionan y nadie las
cuestiona.
Sin embargo, hoy en día, cuando los presupuestos están ajustados y las
acciones masivas de comunicación solo están al alcance de unas pocas empresas
¿que nos quedaría por hacer?, ¿Cómo hallar nuevas oportunidades? …
¿Captar nuevos clientes?,…., ¿Fidelizar
los ya existentes?,
¿Crear nuevos y novedosos productos/servicios?,…, ¿Reducción de
costes?
A priori son soluciones validas y exitosas que nos han resuelto más de un
problema y que siguen vigentes hoy, pero…
¿Intentamos captar a cualquiera?,… ¿Fidelizamos a todo el mundo?,
¿Qué ofrezco a mis clientes para que lo perciban como novedoso?
...con todo esto, entonces, ¿cuáles son las claves para la supervivencia?:
Clave 1: Innovo, …,luego,…, existo (Ser el Descartes del siglo XXI).
No se trata de inventar la rueda, sino de parecer que si la hemos
reinventado. Crisis aparte de significar malos tiempos, también es la
espoleta de los reaccionarios y revolucionarios. Ser inquietos ante la
situación que nos maneja, luchar ante lo establecido como norma para mejorar y
ser un artífice de cambio es una solución en sí misma. La siguiente cuestión
sería el Cómo, para resolverla tendremos que adentrarnos en el contenido de la
segunda clave.
Clave2: Conócete a ti mismo (Ser el Sócrates del siglo XXI).
“¿Conoces a tu cliente?”
Para aquellos que su respuesta es –NO-, o simplemente para los curiosos, he
de decir, que si en nuestras empresas tenemos detectado claramente lo que
funciona y lo que no, ya hemos dado un gran paso.
Si hemos detectado que hay clientes que prefieren un servicio o un producto
concreto, o simplemente que nos muestran pautas de sensibilidad hacia una
determinada línea, ya tenemos una pista a seguir, pero ojo!!, hasta aquí no hay
nada nuevo, la clave está en llevar todo ese conocimiento a
ACCIONES
COMERCIALES EFICIENTES Y EFICACES.
Romper con la monotonía y comodidad establecida, normalmente duele e
incómoda…, seamos incómodos!!.
Conocer no significa tener un sistema de CRM
más grande y rápido que el de nuestro competidor o tener un data warehouse, que
ocupe un edificio entero, y que de acceso a miles de usuarios al mismo tiempo,
o disponer de un ejército de analistas 24/7.
Conocer a los clientes significa ser capaz de ofrecerles el
producto/servicio adecuado en el momento adecuado. Anticiparnos a sus
deseos, a sus expectativas, ir mas allá, generarles nuevos retos e inquietudes
siendo nuestros servicios/productos la solución.
La siguiente pregunta seria ¿Cómo lo consigo?.... los más avezados en la
materia se atreverían a decir a gritos: analicemos la información
disponible!!... y no estarían desencaminados de la solución, si lo que
pretendiésemos fuese ser sabios.
No olvidemos que lo que queremos es sobrevivir, crecer y mejorar la cuenta y
dar resultados. ANALIZAR SI,…, pero dirigidos, teniendo muy claro que queremos
ser proactivos, que queremos generar oportunidades COMERCIALES, oportunidades
reales que nos ofrezcan garantías, no estamos en tiempo de malgastar la pólvora
de nuestro armamento comercial y de comunicación y mucho menos de nuestros
dineritos.
Se capaz de saber las preferencias de tus clientes.
Conoce realmente lo que le motiva, lo que le hace sentir
No olvidemos que el cliente es el motor y centro de nuestra existencia como
empresa, sino somos capaces de conocer como respira, estaremos ciegos en una
deriva que nos devorará. Las técnicas estadísticas, el análisis numérico, la
modelización son simplemente técnicas, pero no deben de convertirse nunca en el
fin último.
Segmentar
nos permite priorizar, gestionar mejor por un lado nuestra realidad actual con
nuestros clientes y por otro lado nos permite canalizar esfuerzos en aquellos
prospectos que sabemos AHORA SI, que son rentables para nosotros y que iremos
al mercado en su caza y captura.
Las nuevas tendencias, nos indican que vivimos en un mundo interconectado, y
que las redes globales son ya un elemento integrador que no debemos perder de
vista.
Conocer los vínculos, que motivan a las personas, a relacionarse de una u
otra forma, nos permitirá afinar mas en nuestras propuestas comerciales, los
filtros clásicos de edad, sexo y geografía es algo del recuerdo, ahora nos
movemos en otra dimensión: si conocemos las preferencias, actitudes, gustos,
motivaciones, comportamientos, impulsos derivados de los actos de compra, y si
somos capaces de tipificarlo y cuantificarlo tenemos la clave para estar en esa
vanguardia e innovación.
Podremos así desarrollar ofertas comerciales y propuestas de servicios que
se adecuen verdaderamente a las necesidades, a las expectativas.
Que dichas propuestas cuando se reciban, se perciban como suyas, como si
formasen parte de la rutina de nuestros clientes. No tienen que ser intrusivas,
tienen que ser integradoras, motivadoras y vinculantes.
Clave 3: “El tamaño…si es importante”
La secuencia temporal que hemos seguido desde el “No Marketing” cuando la producción
en cadena dominaba el mercado y el salto que posteriormente se produjo al
“Si Marketing” ganándose terreno a la especialización y especificación, porque
los consumidores son los que mandan y tienen el poder de elegir.
En la segmentación de mercados, ocurre de forma similar, en el comienzo, no
era necesario diferenciar a los clientes, sin embargo cada vez más se pone de
manifiesto que es una necesidad “el afinar el tiro”. Para ello, la clave de la
supervivencia consiste en ajustar (normalmente significa reducir) el volumen de
potenciales clientes a tocar, con el objetivo de conseguir ventas efectivas y
reales acordes a los presupuestos que manejamos.
Quedan lejos ya los tiempos en los que podíamos “seleccionar” toda la cartera
de clientes para explotarla y exprimirla, ahora no, seamos conscientes de
ello, hagamos un uso racional de la segmentación, solo lo mejor, lo rentable y
lo eficaz, para el resto…, volvamos al comienzo del ciclo, volvamos a la
innovación.
Todo esto no deja de ser un circulo vicioso que se retroalimenta y que
debemos monitorizar si queremos sobrevivir y ser capaces de la mejora continua.
“Caminante no hay camino, lo inventa la empresa al andar” (Seamos el
Machado del siglo XXI).
Fuente:
http://www.gestiopolis.com/marketing-2/3-claves-para-usar-la-segmentacion-de-mercados-en-epocas-de-crisis.htm
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