Por Jorgelina Hiba
El retail o la venta minorista, uno de los sectores más beneficiados por el
alto nivel de consumo masivo que experimenta la economía argentina desde hace
unos años, tiene todavía mucho camino por recorrer en un contexto que promete
continuar con el crecimiento pero a un ritmo más moderado.
Así lo repitieron especialistas y empresarios supermercadistas en el
primer Foro Federal del Retail, donde destacaron la “oportunidad histórica para
el consumo” que vive la Argentina como resultado de la incorporación a las
compras masivas de una nueva clase media consolidada bajo el régimen de la pos
convertibilidad.
Tanto desde las cadenas de supermercados como los representantes de los
shoppings aseguraron que durante los próximos años la mayoría de los cañones
inversores apuntarán a las provincias, con foco más ajustado en la región
sojera, donde el efecto derrame de los altos precios internacionales de los
alimentos se traduce en renovadas expectativas de compras.
Del lado de las alertas, y a pesar del buen momento general de la venta
minorista, varias voces criticaron la multiplicación de las bocas de venta
informales (en un altísimo porcentaje bajo la forma de súper chinos); la brecha
no muy ancha pero creciente entre gastos y precios que por ahora acolchona el
buen nivel de ventas; y los problemas para encontrar financiamiento a tasas
razonables en el mercado de capitales o en los bancos.
Más abstracta, pero no menos importante, la nueva competencia que supone
la venta on-line también desvela a los referentes del sector, que ya hablan de
la necesidad de afinar las estrategias para captar la atención y el bolsillo
del “consumidor multicanal” que cada vez más busca alternativas de compra a
través de su smartphone, de los descuentos en la web o de las posibilidades de
las redes sociales.
Tendencias. Gustavo Barrichi, de la consultora PricewaterhouseCoopers (PWC),
explicó los trazos gruesos que sigue el retail a nivel mundial, y también desde
una perspectiva nacional. Para eso, se apoyó en datos surgidos de una encuesta
a nivel internacional realizada por la consultora sobre comportamientos y
exigencias de consumidores en todo el mundo, a través de entrevistas a CEO’s de
firmas relevantes.
“A nivel mundial, el foco está cada vez más puesto en los países
emergentes desde el estallido de la crisis de 2009, ya que resultan muy
atractivos gracias a una demanda recalentada”, dijo, para aclarar que la
tendencia es inversa respecto a los países centrales, estancados y
sobre-regulados.
Barrichi subrayó que, según las entrevistas, existe una marcada tendencia
hacia la innovación, un ítem fundamental en un negocio con pocos puntos de
rentabilidad donde los pequeños porcentajes de mejora son los que hacen la
diferencia final.
También hacia la gestión ambiental, ya que según relató cada vez más
consumidores están atentos a eso, y si bien “no van a pagar más por un producto
más verde, a igualdad de precio sí van a optar por el que tenga menor huella de
carbono”.
La eficiencia es otra virtud apreciada en un contexto de crisis con
gastos acotados, donde se nota más la necesidad de profundizar el análisis en
toda la cadena de valor.
Finalmente, destacó la importancia de la apertura hacia nuevos canales a
través de internet y del e-commerce y de acostumbrarse a los nuevos hábitos de
consumo que llegan de la mano de los celulares, los smartphones, la web y las
redes sociales. “Hay una serie de nuevos puntos de contacto con los
consumidores para atender”, dijo.
Es que la idea de un “consumidor multicanal” precisa nuevas estrategias
que combinen ambos canales, tradicionales y nuevos.
A nivel local, destacó que el 88% de los CEOS’s de Argentina piensan
seguir creciendo en el corto plazo, aunque expresan cierta cautela; mientras
que el 40% piensa que tendrán más mercado.
La gran mayoría entiende a la innovación como fundamental; y el 100% se
declaró preocupado por la inflación y la sobreregulación. “Todos apuntan a que
los países clave para apuntalar el crecimiento son Brasil, China, México y
Chile, en ese orden”, puntualizó.
El gran interior. Dentro de ese panorama general, la Argentina atraviesa un
proceso de acceso al consumo masivo pocas veces visto en la historia reciente
del país, que abre nuevas y buenas posibilidades a quienes inviertan en la
creación de nuevos puntos de venta minoristas.
Así lo expresó Federico Broun, de la cadena de origen patagónico La
Anónima, quien destacó el gran proceso de federalización que atraviesa su
empresa, hoy presente en 65 ciudades con 10 mil empleados: “nos va bien en
todos lados, pero nos fue pésimo en Capital Federal, donde nos mató la
competencia informal, no lo institucional, porque hay 10 mil súper chinos”,
dijo el empresario.
Broun hizo un llamamiento a “seguir aprovechando esta oportunidad
histórica” y relató su propio ejemplo, con la cadena abriendo sucursales en
pequeñas ciudades en todo el interior que funcionan muy bien y que “mejoran la
calidad de vida de la gente”.
A la hora de señalar los desafíos que encuentra para su expansión,
mencionó las dificultades para acceder a financiamiento: “de donde sacar la
plata es difícil, no lo podemos hacer en el mercado de capitales, y para sacar
un crédito privado hay que tener agallas”, relató.
Desde La Anónima buscaron entonces otra manera de financiarse a través de
inversiones privadas, algo que según Broun “sólo se puede hacer gracias a una
gran relación de confianza con proveedores y socios”.
Al pasar de la escala nacional a la provincial, los especialistas
coincidieron en señalar que la región tiene todavía mucho para crecer en cuanto
a venta minorista.
Así lo destacó Barrichi, quien señaló que el Producto Bruto de Santa Fe
creció un 6,9% el año pasado y sigue por un camino de expansión sostenida, en
buena parte como consecuencia del impulso del agro al consumo.
Respecto a la tendencia de crecimiento de las bocas de expendio, señaló
que la provincia tiene un promedio de 2,61 por cada 100 mil habitantes contra 4
a nivel país, lo que deja margen para crecer mucho más: “hay oportunidades de
crecimiento en la región”.
Pero el mayor entusiasmo llegó por parte de los voceros de los dos
grandes shoppings rosarinos. Gonzalo Alvarez, center manager de El Portal,
aseguró que la industria atraviesa uno de sus mejores momentos, con crecimiento
sostenido y nuevas inversiones, “hay mucho espacio para crecer en el interior
del país”, sobre todo en el gran Buenos Aires y en las provincias de la Región
Centro, con formatos que van desde el outlet hasta los “stripcenters”.
Entre las razones que mencionó para explicar esa proyección, destacó la
incorporación muy fuerte al consumo de la clase media típica: “Antes el
shopping era sólo para la clase alta, o la media-alta, pero hoy hay un mercado
de crecimiento enorme en el interior del país de la mano de la consolidación de
una clase media típica que consume de manera permanente”.
Según detalló, hoy existen 98 shoppings en Argentina, y habrá 116 en
2013, como demostración del éxito de la implantación de un concepto fuerte que
engloba todos los rubros y responde a una necesidad del “todo resuelto, todo
junto, todo ya”, y que conjuga seguridad, comodidad y concentración de
ofertas.Facundo Mendiaz, de Alto Rosario Shoping, disipó las dudas iniciales
sobre la plaza rosarina, que explota en parte por la llegada masiva de turistas
los fines de semana y la mayor fluidez en las vías de comunicación con Buenos
Aires y sobre todo con la apertura de la autopista a Córdoba.
La visión local. Rosario es un buen exponente de los cambios económicos
registrados en la última década, lapso durante el cual se pasó de una crisis
galopante a niveles de consumo impensados.
Guillermo Rosental, de la cadena Dar, recordó que durante la década de
los 90 llegaron las grandes cadenas y allí aparecieron varios problemas para
las cadenas locales, que según aseguró tuvieron que capacitarse para adaptarse
a nuevos parámetros y poder pasar “del almacén al autoservicio”.
La receta de Dar fue franquiciar supermercados y formar sociedades con
minoristas, pero todo bajo una misma marca que hoy ya tiene 57 supermercados,
sobre todo después del gran salto dado en 2004 al comprar la cadena Bienestar
de la ciudad de Santa Fe.
Respecto a lo que viene, Rosental aseguró que existe un buen ritmo de
consumo, aunque los supermercadistas detectaron una alarma este año ya que los
gastos superaron a la inflación. “Los aumentos de precios estuvieron en un 24%,
mientras que los gastos rondaron el 27%, esa brecha se subsanó por el alza en
los niveles de consumo, pero si el consumo baja los comerciantes lo van a
empezar a sentir más”, dijo.
También subrayó que “la vedette” del rubro seguirá siendo el negocio de
cercanía, porque la gente compra ahí: “la batalla se da en el barrio, todo se
resuelve en un radio de 20 a 30 cuadras”, al tiempo que pronosticó que el
consumo va bien en Rosario y en la región y que vendrán “buenos años”, aunque
“hay algunas luces amarillas titilando también”.
Luis Nazer, del rubro de la publicidad, desgranó algunos números sobre el
polo del retail en Rosario, que congrega 40 mil comercios en actividad y 14
centros comerciales a cielo abierto.
Según enumeró, las ventas durante este año fueron un 6,1% mayores que las
de 2010, lideradas por los rubros electrodomésticos, indumentaria, muebles y
artículos deportivos.
“Las marcas locales resistieron, crecieron, y compiten contra los grandes
jugadores internacionales que se instalaron en la ciudad y en la región,
pudieron aggiornarse y entendieron el negocio”, relató, y también apuntó contra
la nueva competencia que significa la venta on line.
“Hay cada vez más público que compra así, que reemplaza los
desplazamientos, o a veces elige por la web y luego va a comprar, el retail
debe incorporar estos a sus marcas”, señaló.
Si al consumo. Con los números de la elección presidencial sobre la mesa,
algunas ideas aparecen más claras que antes de octubre: de manera abrumadora,
la sociedad argentina avala la manera de crecer que impulsa el modelo
kirchnerista.
Así lo resaltó Guillermo Olivetto, consultor especializado en consumo y
tendencias sociales. “El gobierno de Cristina es y seguirá siendo abiertamente
pro-consumo, mercado interno y pymes, o sea, pro-empleo, ese es el pilar que
sostiene el modelo que opera bajo el lema gobernar es dar trabajo”.
Por eso, el especialista descartó de plano que exista la posibilidad de
un ajuste de tipo ortodoxo, fuera de agenda por varias cuestiones, empezando
por el tipo de política que implementa el Ejecutivo nacional: “el clima
político post-elecciones no apunta a eso, pensemos que entre Cristina y Binner
suman un 70% del electorado que tiene una visión no neoliberal de la economía,
el mundo entero está más keynesiano, y el país todavía está muy fragmentado,
sería peligroso ir por ese camino”.
Olivetto también descartó un enfriamiento violento de la economía, aunque
apuntó que probablemente el gobierno sí empiece a recorrer un camino para
suavizar algunas variables de la economía, con eje central en la inflación y
los aumentos salariales, pero cuidando que los efectos de esas correcciones
sean “de bajo impacto social”.
Para reforzar su argumentación, el especialista recopiló datos sobre “lo
que el mundo dice sobre los números argentinos”: en promedio, los bancos de
inversión y las consultoras vaticinan para 2012 un crecimiento del PBI de 4,4%,
una renta per cápita anual de 9.500 dólares por cabeza, un consumo que crecerá
al 4,5%, un incremento de la producción industrial de 5,5% (con una baja por el
efecto Brasil), y una tasa de desempleo de 7,3%.
Se trata, según indicó, de indicadores bastante estables que si bien
están un poco por debajo de los actuales, no son de ninguna manera
catastróficos: “no ven una explosión, y eso también se entiende por el contexto
regional, ya que ven bien a América latina en general”.
Además, destacó que el país está rodeado de “mini Chinas” que crecen y
mucho, como Brasil, Paraguay o Perú.
Una vez más, el escenario para el año próximo oscilará en un balance que
contrapondrá inflación y consumo, un “delicado equilibrio” que, si se mantiene,
estará acompañado por un nivel de gastos que seguirá en positivo aunque con
cifras un poco más moderadas.
Para las empresas, Olivetto vaticinó una “gran perspectiva”, ya que es el
momento de aprovechar un nuevo proceso de movilidad social ascendente como no
se veía desde hacía décadas: “hoy el 75% de la población consume fuerte, y las
empresas deben acompañar esa evolución del deseo, que es inversamente
proporcional a un descenso del temor”, por lo que llamó a acompañar esa “gran
oportunidad estratégica” de movilidad social.
“Hay mercado, no será tal vez el mejor año
pero no hay que quedarse en la coyuntura chiquita y hay que ver cuestiones más
estructurales, hay previsibilidad, conocemos el modelo K, y lo que viene será
muy parecido a lo que ya vimos”, dijo.
Fuente:
http://www.lacapital.com.ar/economia/El-changuito-seguira-empujando-el-consumo-20111106-0009.html
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